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miércoles, 14 de octubre de 2026

Oración del Atardecer

TEC - 1979 (Español) · Tempo Comum

El texto se actualiza cada día y se prepara directamente a partir de esta edición del Libro de Oración.

Versículos de apertura

Quien oficia comienza con uno o más de los siguientes versículos, o de aquellos de las páginas 33-36; o se puede comenzar con el Orden de Adoración para el Atardecer en las páginas 61-65, continuando con el salmo o salmos designados; o bien con el versículo «Apresúrate, Dios, para salvarnos» en la página 69.

Así dice el alto y sublime, el que habita en la eternidad cuyo nombre es Santo: «Yo habito en santidad en las alturas; pero siempre estoy con los de espíritu contrito y humillado, para reanimar el espíritu de los humildes y el corazón de los oprimidos».

Confesión de pecado

Se puede decir la siguiente confesión de pecados; o se puede pasar directamente a «Apresúrate, Dios, para salvarnos».

Confesemos nuestros pecados contra Dios y nuestro prójimo.

Se puede guardar un periodo de silencio.

Dios de misericordia, confesamos que hemos pecado contra ti de pensamiento, palabra y obra, por lo que hemos hecho y por lo que hemos dejado sin hacer. No te hemos amado de todo corazón; no hemos amado al prójimo como a nosotros mismos. Sincera y humildemente nos arrepentimos. Por tu Hijo Jesucristo, ten piedad de nosotros y perdónanos; así tu voluntad será nuestra alegría y caminaremos en tus sendas para gloria de tu nombre. Amén.

Dios Todopoderoso se apiade de ustedes, perdone todos sus pecados por nuestro Señor Jesucristo, los fortalezca en toda virtud, y por el poder del Espíritu Santo los guarde en la vida eterna. Amén.

Invitatorio y salterio

Todos de pie.

Apresúrate, Dios, para salvarnos.

Date prisa, Señor, en socorrernos.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo:

Como era en el principio, ahora y por los siglos de los siglos. Amén.

Excepto en Cuaresma, se agrega: ¡Aleluya!

Himno de la Luz Gozosa

Luz gozosa, gloria clara del Padre inmortal del cielo, santo y alegre consuelo. ¡Cristo bendito, Luz santa! Al elevar este canto, al ponerse el sol, reunidos le cantamos al Dios Trino: Padre, Hijo, Espíritu Santo. ¡Digno siempre de alabanza, Hijo de Dios, luz de vida! ¡Con esta luz vespertina el universo te canta!

Los salmos del día

Salmo 12

1Al Músico principal: sobre Seminith: Salmo de David. SALVA, oh Jehová, porque se acabaron los misericordiosos: Porque se han acabado los fieles de entre los hijos de los hombres.

2Mentira habla cada uno con su prójimo; Con labios lisonjeros, con corazón doble hablan.

3Destruirá Jehová todos los labios lisonjeros, La lengua que habla grandezas,

4Que dijeron: Por nuestra lengua prevaleceremos; Nuestros labios están con nosotros: ¿quién nos es señor?

5Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos, Ahora me levantaré, dice Jehová: Pondrélos en salvo del que contra ellos se engríe.

6Las palabras de Jehová, palabras limpias; Plata refinada en horno de tierra, Purificada siete veces.

7Tú, Jehová, los guardarás; Guárdalos para siempre de aquesta generación.

8Cercando andan los malos, Mientras son exaltados los más viles de los hijos de los hombres.

Al final del salmo (o los salmos) se canta o se dice:

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo:

Como era en el principio, ahora y por los siglos de los siglos. Amén.

Las lecturas

Se proclaman una o dos lecturas, según corresponda; quien lee dice:

Lectura de Lucas 9:1-17.

1Y JUNTANDO á sus doce discípulos, les dió virtud y potestad sobre todos los demonios, y que sanasen enfermedades.

2Y los envió á que predicasen el reino de Dios, y que sanasen á los enfermos.

3Y les dice: No toméis nada para el camino, ni báculo, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni tengáis dos vestidos cada uno.

4Y en cualquiera casa en que entrareis, quedad allí, y de allí salid.

5Y todos los que no os recibieren, saliéndoos de aquella ciudad, aun el polvo sacudid de vuestros pies en testimonio contra ellos.

6Y saliendo, rodeaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio, y sanando por todas partes.

7Y oyó Herodes el tetrarca todas las cosas que hacía; y estaba en duda, porque decían algunos: Juan ha resucitado de los muertos;

8Y otros: Elías ha aparecido; y otros: Algún profeta de los antiguos ha resucitado.

9Y dijo Herodes: A Juan yo degollé: ¿quién pues será éste, de quien yo oigo tales cosas? Y procuraba verle.

10Y vueltos los apóstoles, le contaron todas las cosas que habían hecho. Y tomándolos, se retiró aparte á un lugar desierto de la ciudad que se llama Bethsaida.

11Y como lo entendieron las gentes, le siguieron; y él las recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba á los que tenían necesidad de cura.

12Y el día había comenzado á declinar; y llegándose los doce, le dijeron: Despide á las gentes, para que yendo á las aldeas y heredades de alrededor, procedan á alojarse y hallen viandas; porque aquí estamos en lugar desierto.

13Y les dice: Dadles vosotros de comer. Y dijeron ellos: No tenemos más que cinco panes y dos pescados, si no vamos nosotros á comprar viandas para toda esta compañía.

14Y eran como cinco mil hombres. Entonces dijo á sus discípulos: Hacedlos sentar en ranchos, de cincuenta en cincuenta.

15Y así lo hicieron, haciéndolos sentar á todos.

16Y tomando los cinco panes y los dos pescados, mirando al cielo los bendijo, y partió, y dió á sus discípulos para que pusiesen delante de las gentes.

17Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que les sobró, doce cestos de pedazos.

Palabra de Dios.

Demos gracias a Dios.

12 Cántico de la creación (Benedicite omnia opera Domini)

¡Bendigan a Dios todas las obras del Señor! * Alábenlo siempre y canten su grandeza. En la órbita de su poder, bendigan al Señor, * alábenlo siempre y canten su grandeza. Bendigan a Dios, ángeles y poderes del Señor, * los cielos y las aguas de los cielos. Sol, luna y estrellas de los cielos, bendigan al Señor. * Alábenlo siempre y canten su grandeza. Bendigan a Dios, todas las lluvias y el rocío, * todos los vientos, el fuego y el calor. Invierno y verano, bendigan al Señor. * Alábenlo siempre y canten su grandeza. Bendigan al Señor, fríos y heladas, * copos de nieve y gotas de rocío. Escarchas y hielos, bendigan al Señor, * alábenlo siempre y canten su grandeza. Que la noche y el día bendigan al Señor, * manto de oscuridad y luz brillante. Nubarrones y truenos, bendigan al Señor, * alábenlo siempre y canten su grandeza. Bendiga al Señor la tierra entera, * alábelo siempre y cante su grandeza. Bendigan a Dios, montañas, cerros, y todo lo que brota de la tierra. * Alábenlo siempre y canten su grandeza. Bendigan a Dios, ríos, arroyos, y mares, * ballenas y criaturas de las aguas. Aves del cielo, bendigan al Señor, * alábenlo siempre y canten su grandeza. Bendigan a Dios, bestias salvajes, * todos los rebaños y el ganado. Mujeres y hombres, en todo lugar, bendigan al Señor, * alábenlo siempre y canten su grandeza. El pueblo de Dios bendiga al Señor; * alábenlo siempre y canten su grandeza. Bendigan a Dios, sacerdotes y siervos del Señor, * alábenlo siempre y canten su grandeza. Bendigan a Dios, almas de los justos, * alábenlo siempre y canten su grandeza. Santas, santos y gente humilde, bendigan al Señor, * alábenlo siempre y canten su grandeza. Bendigamos a Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo; * alabémoslo siempre y cantemos su grandeza. Poderoso en el cielo, bendigamos a Dios, * alabémoslo siempre y cantemos su grandeza.

17 Cántico de Simeón (Nunc dimittis)

Ahora deja, Señor, que me vaya en paz, * conforme a lo que habías prometido; porque mis ojos han visto al Salvador * que has preparado ante los pueblos: luz que ilumina a las naciones * y gloria de Israel, tu pueblo. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo; * como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

Credo de los apóstoles

Oficiante y pueblo, de pie, recitan:

Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de la santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y la vida eterna. Amén.

Las oraciones

El pueblo, de pie o de rodillas.

El Señor esté con ustedes.

Y también contigo.

Oremos.

Señor, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Señor, ten piedad.

Oficiante y pueblo:

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria, ahora y por siempre. Amén.

Que esta noche sea santa, buena y serena,

Te rogamos, Señor.

Que tus santos ángeles nos guíen en sendas de paz y buena voluntad,

Te rogamos, Señor.

Que recibamos perdón por nuestras ofensas y pecados,

Te rogamos, Señor.

Que haya paz en tu iglesia y en el mundo entero,

Te rogamos, Señor.

Que la muerte nos encuentre anclados en la fe, y nos presentemos ante Cristo con la conciencia limpia,

Te rogamos, Señor.

Que tu Santo Espíritu nos una en la comunión de [______ y] todos tus santos y santas; encomendándonos mutuamente a Jesucristo y confiándole toda nuestra vida,

Te rogamos, Señor.

Colecta del día

Miércoles después de 19.º Domingo de Tiempo Ordinario

Dios generoso, haz que tu gracia vaya siempre detrás y delante de nosotros para que hagamos buenas obras sin cesar; por Jesucristo nuestro Señor, que contigo y el Espíritu vive y reina, un solo Dios, ahora y siempre. Amén.

Colecta del día

Samuel Isaac Joseph Schereschewsky, obispo de Shanghái, 1906

Padre Celestial, Pastor de tu pueblo: Te damos gracias por tu siervo Samuel Isaac Joseph Schereschewsky, obispo de Shanghái, que fielmente ha cuidado y alimentado tu rebaño; haz que, siguiendo el ejemplo de su vida santa, podamos, por tu gracia, llegar a la plenitud de la estatura de nuestro Salvador Jesucristo; que contigo y el Espíritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y siempre. Amén.

Colecta por la protección divina

Miércoles

Señor, vida de los que viven, luz de los fieles, fuerza de trabajadores y reposo de los muertos: Te damos gracias por las bendiciones recibidas en el día que termina, y te pedimos humildemente protección durante la noche que se acerca. Que tu mano nos proteja hasta el amanecer; por aquel que murió por nosotros y resucitó, tu Hijo Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.

Colecta por la presencia de Cristo

Quédate con nosotros, buen Jesús, que cae el sol y se acaba el día; sé nuestro compañero de camino, aviva nuestros corazones y despierta en nosotros la esperanza, para reconocerte según te revelas en las Escrituras y al partir el pan. En tu amor te lo pedimos. Amén.

Oración por la misión

Señor, que en tus siervos manifiestas las señales de tu presencia: Envíanos el Espíritu de amor para que, en mutua compañía, tu gracia crezca en abundancia entre nosotros, por Cristo Jesús nuestro Señor. Amén.

Acción de Gracias de uso General

Oficiante y pueblo:

Dios de todo poder, Padre de toda piedad, aunque servidores indignos, con humildad te agradecemos tu bondad y tu ternura hacia nosotros y hacia todo lo que has creado. Te bendecimos por crearnos, preservarnos y por todas las bendiciones de la vida, pero sobre todo por tu amor incalculable al redimir al mundo por nuestro Señor Jesucristo; por los medios de tu gracia y la esperanza de vivir en gloria. Te rogamos que, conscientes de tus favores y agradecidos de todo corazón, proclamemos tu alabanza no solo con los labios, sino también con nuestras vidas, dedicándonos a servirte y caminando día a día en santidad y rectitud ante ti; por Jesucristo nuestro Señor. A él, a ti, y al Espíritu Santo sean el honor y la gloria por siempre. Amén.

Oración de san Juan Crisóstomo

Dios de todo poder: Por tu gracia nos has concedido que elevemos hoy en armonía una misma súplica; y nos has prometido por tu Hijo amado que, cuando dos o tres se reúnan en tu nombre, allí estarás con nosotros: Cumple ahora, Señor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga, y danos a conocer tu verdad en este mundo y en el mundo venidero, vida eterna. Amén.

Conclusión

Bendigamos al Señor.

Demos gracias a Dios.

Gloria a Dios cuyo poder, activo en nosotros, puede realizar infinitamente más de lo que podemos pedir o pensar: gloria a él por siempre en la Iglesia, en Cristo Jesús. Amén. Efesios 3:20, 21