Invitatorio y salterio
Apresúrate, Dios, para salvarme.
Date prisa, Dios, en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo:
Como era en el principio, ahora y por los siglos de los siglos. Amén.
Excepto en Cuaresma, se agrega: ¡Aleluya!
Salmo 121 (Levavi oculos)
1 Levanto mis ojos a los montes; * ¿de dónde vendrá mi auxilio? 2 Mi auxilio viene de DIOS, * creador del cielo y de la tierra. 3 No permitirá que resbale tu pie * ni dormirá el que te cuida. 4 Mira que Dios cuida a Israel; * ni duerme, ni dormita. 5 Dios es tu protector, * la sombra constante a tu diestra. 6 De día el sol no te hará daño, * ni la luna, de noche. 7 Dios te protegerá de todo mal * y cuidará tu vida. 8 Dios guardará tus entradas y salidas * desde ahora y para siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo:
Como era en el principio, ahora y por los siglos de los siglos. Amén.
Las lecturas
El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado.
Demos gracias a Dios.
Oraciones
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Oficiante y pueblo:
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria, ahora y por siempre. Amén.
Señor, escucha nuestra oración;
Y recibe nuestra súplica.
Oremos.
Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles «La paz les dejo, mi paz les doy»: No te fijes en nuestros pecados sino en la fe de tu Iglesia, y danos la paz y la unidad de aquella ciudad celestial en la que, con el Padre y el Espíritu Santo, vives y reinas, ahora y para siempre. Amén.
Conclusión
Bendigamos al Señor.
Demos gracias a Dios.