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miércoles, 9 de septiembre de 2026

Mañana

ACNA - 2019 · Tempo Comum

El texto se actualiza cada día y se prepara directamente a partir de esta edición del Libro de Oración.

ORACIÓN DE APERTURA

Sean, pues, aceptables ante ti mis palabras y mis pensamientos, oh Señor, roca mía y redentor mío.

SALMO 19:14

CONFESIÓN DEL PECADO

El Oficiante dice al Pueblo

Amados, las Escrituras nos enseñan a reconocer nuestros muchos pecados y ofensas, no ocultándolos a nuestro Padre celestial, sino confesándolos con corazones humildes y obedientes para que podamos obtener el perdón por su bondad infinita y su misericordia. Nosotros debemos humildemente en todo momento ante Dios Todopoderoso, pero especialmente cuando nos reunimos en su presencia para dar gracias por los grandes beneficios que hemos recibido de sus manos, declarar su más digna alabanza, escuchar su santa Palabra, pedir, para nosotros mismos y demás, las cosas necesarias para nuestra vida y salvación. Por tanto, acércate conmigo al trono de la gracia celestial.

Se guarda silencio. Todos arrodillados.

Padre todopoderoso y misericordioso, nos hemos equivocado y desviado de tus caminos como ovejas extraviadas. Hemos seguido demasiado los engaños y deseos de nuestro propio corazón. Hemos ofendido contra tus santas leyes. Hemos dejado de hacer lo que debíamos haber hecho; y hemos hecho lo que no debíamos hacer; y sin tu gracia, no hay salud en nosotros. Señor, ten piedad de nosotros. Perdona a todos los que confiesan sus faltas. De acuerdo con tus promesas declaradas, restaura a todos los que se arrepienten en Cristo Jesús nuestro Señor. Y concede, oh Padre misericordioso, por Él, que ahora podamos vivir una vida piadosa, justa y sobria, para la gloria de tu Santo Nombre. Amén.

Un diácono o laico permanece arrodillado y reza

Concede a tu pueblo fiel, Señor misericordioso, perdón y paz; para que seamos limpios de todos nuestros pecados y te sirvamos con una conciencia tranquila; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

INVITATORIO

Oficiante

Señor, abre nuestros labios;

Pueblo

Y nuestra boca proclamará tu alabanza.

Oficiante

Oh Dios, apresúrate a salvarnos;

Pueblo

Señor, date prisa en socorrernos.

Oficiante

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;

Pueblo

Como era al principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oficiante

Alabemos al Señor.

Pueblo

Sea alabado el Nombre del Señor.

VENITE

Vengan, cantemos con júbilo al Señor; * aclamemos a la roca de nuestra salvación. Lleguemos ante él con acción de gracias, * aclamémoslo con cánticos. Porque el Señor es el gran Dios, * el gran Rey sobre todos los dioses. En sus manos están los abismos de la tierra; * suyas son las cumbres de los montes. Suyo es el mar, porque él lo hizo; * con sus manos formó la tierra firme. Vengan, postrémonos reverentes, * doblemos la rodilla ante el Señor nuestro Hacedor. Porque él es nuestro Dios * y nosotros somos el pueblo de su prado; ¡Somos un rebaño bajo su cuidado!

LOS SALMOS DESIGNADOS

Salmos 25

1Salmo de David. A TI, oh Jehová, levantaré mi alma.

2Dios mío, en ti confío; No sea yo avergonzado, No se alegren de mí mis enemigos.

3Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan será confundido: Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.

4Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas.

5Encamíname en tu verdad, y enséñame; Porque tú eres el Dios de mi salud: En ti he esperado todo el día.

6Acuérdate, oh Jehová, de tus conmiseraciones y de tus misericordias, Que son perpetuas.

7De los pecados de mi mocedad, y de mis rebeliones, no te acuerdes; Conforme á tu misericordia acuérdate de mí, Por tu bondad, oh Jehová.

8Bueno y recto es Jehová: Por tanto él enseñará á los pecadores el camino.

9Encaminará á los humildes por el juicio, Y enseñará á los mansos su carrera.

10Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, Para los que guardan su pacto y sus testimonios.

11Por amor de tu nombre, oh Jehová, Perdonarás también mi pecado; porque es grande.

12¿Quién es el hombre que teme á Jehová? El le enseñará el camino que ha de escoger.

13Su alma reposará en el bien, Y su simiente heredará la tierra.

14El secreto de Jehová es para los que le temen; Y á ellos hará conocer su alianza.

15Mis ojos están siempre hacia Jehová; Porque él sacará mis pies de la red.

16Mírame, y ten misericordia de mí; Porque estoy solo y afligido.

17Las angustias de mi corazón se han aumentado: Sácame de mis congojas.

18Mira mi aflicción y mi trabajo: Y perdona todos mis pecados.

19Mira mis enemigos, que se han multiplicado, Y con odio violento me aborrecen.

20Guarda mi alma, y líbrame: No sea yo avergonzado, porque en ti confié.

21Integridad y rectitud me guarden; Porque en ti he esperado.

22Redime, oh Dios, á Israel De todas sus angustias.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; como era al principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

PRIMERA LECTURA

Oficiante

Lectura de 1 Crónicas 28.

1Y JUNTO David en Jerusalem á todos los principales de Israel, los príncipes de las tribus, y los jefes de las divisiones que servían al rey, los tribunos y centuriones, con los superintendentes de toda la hacienda y posesión del rey, y sus hijos, con los

2Y levantándose el rey David, puesto en pie dijo: Oidme, hermanos míos, y pueblo mío. Yo tenía en propósito edificar una casa, para que en ella reposara el arca del pacto de Jehová, y para el estrado de los pies de nuestro Dios; y había ya aprestado todo p

3Mas Dios me dijo: Tú no edificarás casa á mi nombre: porque eres hombre de guerra, y has derramado mucha sangre.

4Empero Jehová el Dios de Israel me eligió de toda la casa de mi padre, para que perpetuamente fuese rey sobre Israel: porque á Judá escogió por caudillo, y de la casa de Judá la familia de mi padre; y de entre los hijos de mi padre agradóse de mí para pon

5Y de todos mis hijos (porque Jehová me ha dado muchos hijos,) eligió á mi hijo Salomón para que se siente en el trono del reino de Jehová sobre Israel.

6Y me ha dicho: Salomón tu hijo, él edificará mi casa y mis atrios: porque á éste me he escogido por hijo, y yo le seré á él por padre.

7Asimismo yo confirmaré su reino para siempre, si él se esforzare á poner por obra mis mandamientos y mis juicios, como aqueste día.

8Ahora pues, delante de lo ojos de todo Israel, congregación de Jehová, y en oídos de nuestro Dios, guardad é inquirid todos los preceptos de Jehová vuestro Dios, para que poseáis la buena tierra, y la dejéis por heredad á vuestros hijos después de vosotro

9Y tú, Salomón, hijo mío, conoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto, y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende toda imaginación de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares

10Mira, pues, ahora que Jehová te ha elegido para que edifiques casa para santuario: esfuérzate, y haz la.

11Y David dió á Salomón su hijo la traza del pórtico, y de sus casas, y de sus oficinas, y de sus salas, y de sus recámaras, y de la casa del propiciatorio.

12Asimismo la traza de todas las cosas que tenía en su voluntad, para los atrios de la casa de Jehová, y para todas las cámaras en derredor, para los tesoros de la casa de Dios, y para los tesoros de las cosas santificadas:

13También para los órdenes de los sacerdotes y de los Levitas, y para toda la obra del ministerio de la casa de Jehová, y para todos los vasos del ministerio de la casa de Jehová.

14Y dió oro por peso para lo de oro, para todos los vasos de cada servicio: y plata por peso para todos los vasos, para todos los vasos de cada servicio.

15Oro por peso para los candeleros de oro, y para sus candilejas; por peso el oro para cada candelero y sus candilejas: y para los candeleros de plata, plata por peso para el candelero y sus candilejas, conforme al servicio de cada candelero.

16Asimismo dió oro por peso para las mesas de la proposición, para cada mesa: del mismo modo plata para las mesas de plata:

17También oro puro para los garfios y para las palanganas, y para los incensarios, y para los tazones de oro, para cada tazón por peso; y para los tazones de plata, por peso para cada tazón:

18Además, oro puro por peso para el altar del perfume, y para el á manera de carro de los querubines de oro, que con las alas extendidas cubrían el arca del pacto de Jehová.

19Todas estas cosas, dijo David, se me han representado por la mano de Jehová que me hizo entender todas las obras del diseño.

20Dijo más David á Salomón su hijo: Anímate y esfuérzate, y ponlo por obra; no temas, ni desmayes, porque el Dios Jehová, mi Dios, será contigo: él no te dejará, ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová.

21He aquí los órdenes de los sacerdotes y de los Levitas, para todo el ministerio de la casa de Dios, serán contigo en toda la obra: asimismo todos los voluntarios é inteligentes para cualquiera especie de industria; y los príncipes, y todo el pueblo para e

Oficiante

Palabra del Señor.

Pueblo

Demos Gracias a Dios.

TE DEUM LAUDAMUS

A ti, como Dios, te alabamos, a ti, Señor, te reconocemos; * a ti, eterno Padre, te venera toda la tierra. Los ángeles todos, los cielos y todas las potestades te honran; * los querubines y serafines te cantan sin cesar: Santo, santo, santo es el Señor, Dios del universo. * Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. A ti te ensalza el glorioso coro de los apóstoles, * la multitud admirable de los profetas, La brillante muchedumbre de los mártires. * A ti te glorifica la santa Iglesia por todo el orbe; A ti, Padre de majestad inmensa, a tu adorable, verdadero y único Hijo, * también al Espíritu Santo, Consolador. Tú eres el Rey de la gloria oh Cristo, * Tú eres el Hijo único del Padre: Tú, al hacerte hombre para salvarnos. * No desdeñaste el seno de la Virgen. Tú, quebrantando el aguijón de la muerte. * abriste a los creyentes el reino del cielo. Tú estás sentado a la derecha del Padre. * Creemos que un día has de venir como juez. Te rogamos, pues, que vengas en ayuda de tus siervos, * comprados por el precio de tu propia sangre, a quienes redimiste con tu preciosa sangre. * Haz que en la gloria eterna nos contemos entre tus santos.

Salva a tu pueblo, Señor, y bendice tu heredad; * Dirígelo y protégelo ahora y siempre. Día a día te bendecimos; * alabamos tu nombre para siempre. Guárdanos hoy, Señor, de todo pecado; * Ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad. Señor, muéstranos tu amor y misericordia, * porque en ti hemos depositado nuestra confianza. En ti, Señor, ponemos nuestra esperanza; * Que no seamos jamás avergonzados.

SEGUNDA LECTURA

Oficiante

Lectura de Efesios 6.

1HIJOS, obedeced en el Señor á vuestros padres; porque esto es justo.

2Honra á tu padre y á tu madre, que es el primer mandamiento con promesa,

3Para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.

4Y vosotros, padres, no provoquéis á ira á vuestros hijos; sino fhhijos; sino fh amonestación del Señor.

5Siervos, obedeced á vuestros amos según la carne con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como á Cristo;

6No sirviendo al ojo, como los que agradan á los hombres; sino como siervos de Cristo, haciendo de ánimo la voluntad de Dios;

7Sirviendo con buena voluntad, como al Señor, y no á los hombres;

8Sabiendo que el bien que cada uno hiciere, esto recibirá del Señor, sea siervo ó sea libre.

9Y vosotros, amos, haced á ellos lo mismo, dejando las amenazas: sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que no hay acepción de personas con él.

10Por lo demás, hermanos míos, confortaos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza.

11Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

12Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires.

13Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y estar firmes, habiendo acabado todo.

14Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la cota de justicia.

15Y calzados los pies con el apresto del evangelio de paz;

16Sobre todo, tomando el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.

17Y tomad el yelmo de salud, y la espada del Espíritu; que es la palabra de Dios;

18Orando en todo tiempo con toda deprecación y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda instancia y suplicación por todos los santos,

19Y por mí, para que me sea dada palabra en el abrir de mi boca con confianza, para hacer notorio el misterio del evangelio,

20Por el cual soy embajador en cadenas; que resueltamente hable de él, como debo hablar.

21Mas para que también vosotros sepáis mis negocios, y cómo lo paso, todo os lo hará saber Tichîco, hermano amado y fiel ministro en el Señor:

22Al cual os he enviado para esto mismo, para que entendáis lo tocante á nosotros, y que consuele vuestros corazones.

23Paz sea á los hermanos y amor con fe, de Dios Padre y del Señor Jesucristo.

24Gracia sea con todos los que aman á nuestro Señor Jesucristo en sinceridad. Amén.

Oficiante

Palabra del Señor.

Pueblo

Demos Gracias a Dios.

BENEDICTUS

«Bendito sea el Señor, Dios de Israel, * porque ha venido a redimir a su pueblo. Nos envió un poderoso Salvador * en la casa de David su siervo como lo prometió en el pasado por medio de sus santos profetas, * para librarnos de nuestros enemigos y del poder de todos los que nos aborrecen; para mostrar misericordia a nuestros padres * al acordarse de su santo pacto. Así lo juró a Abraham nuestro padre: * nos concedió que fuéramos libres del temor, al rescatarnos del poder de nuestros enemigos, para que le sirviéramos con santidad y justicia, * viviendo en su presencia todos nuestros días. »Y tú, hijito mío, serás llamado profeta del Altísimo, * porque irás delante del Señor para prepararle el camino. Darás a conocer a su pueblo la salvación * mediante el perdón de sus pecados, gracias a la entrañable misericordia de nuestro Dios. * Así nos visitará desde el cielo el sol naciente, para dar luz a los que viven en tinieblas, en la más terrible oscuridad, * para guiar nuestros pasos por la senda de la paz». Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: * como era al principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

EL CREDO DE LOS APÓSTOLES

El Oficiante y el Pueblo juntos, todos de pie

Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos, y está sentado a la derecha de Dios Padre. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos, y la vida eterna. Amén.

LAS ORACIONES

Oficiante

El Señor esté con ustedes.

Pueblo

Y con tu espíritu.

Oficiante

Oremos.

Oficiante

Señor, ten piedad de nosotros

Pueblo

Cristo, ten piedad de nosotros.

Oficiante

Señor, ten piedad.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, tuyo es el poder, y tuya es la gloria, ahora y por siempre. Amén.

Oficiante

Señor, muéstranos tu misericordia;

Pueblo

Y danos tu salvación.

Oficiante

Señor, guía a los que nos gobiernan;

Pueblo

Y guíanos por el camino de la justicia y la verdad.

Oficiante

Viste a tus ministros de justicia;

Pueblo

Y deja que tu pueblo cante con alegría.

Oficiante

Señor, salva a tu pueblo;

Pueblo

y bendice tu herencia.

Oficiante

Da paz en nuestro tiempo, oh Señor;

Pueblo

y defiéndenos con tu gran poder.

Oficiante

No dejes que el necesitado, oh Señor, sea olvidado;

Pueblo

ni la esperanza de los pobres sea quitada.

Oficiante

Crea en nosotros corazones limpios, oh Dios;

Pueblo

Y no nos quites tu Santo Espíritu.

UNA COLECTA POR GRACIA

Miércoles

Señor Dios, todopoderoso y eterno Padre, nos hiciste llegar sanos y salvos hasta este nuevo día: Consérvanos con tu gran poder, para que no caigamos en pecado, ni nos venza la adversidad; y, en todo lo que hagamos, dirígenos a realizar tus designios; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

ORACIÓN POR LA MISIÓN

Dios poderoso y eterno, el único que obra grandes maravillas: Envía sobre nuestro clero y las congregaciones encomendadas a su cargo el Espíritu vivificante de tu gracia, colócalos con el rocío continuo de tu bendición y enciende en ellos un celoso amor por tu evangelio; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

ACCIÓN DE GRACIAS EN GENERAL

El Oficial y el Pueblo

Dios omnipotente, Padre de toda misericordia, nosotros, indignos siervos tuyos, humildemente te damos gracias por todo tu amor y benignidad a nosotros y a todos los seres humanos. Te bendecimos por nuestra creación, preservación y todas las bendiciones de esta vida; pero sobre todo por tu amor inmensurable en la redención del mundo por nuestro Señor Jesucristo; por los medios de gracia, y la esperanza de gloria. Y te suplicamos nos hagas conscientes de tus bondades de tal manera que, con un corazón verdaderamente agradecido, proclamemos tus alabanzas, no sólo con nuestros labios, sino también con nuestras vidas, entregándonos a tu servicio y caminando en tu presencia, en santidad y justicia, todos los días de nuestra vida; por Jesucristo nuestro Señor, a quien, contigo y el Espíritu Santo, sea todo honor y gloria, por los siglos de los siglos. Amén.

UNA ORACIÓN DE SAN JUAN CRISÓSTOMO

Dios todopoderoso, que nos diste la gracia para unirnos en este momento, a fin de ofrecerte nuestras súplicas en común; y que, por tu muy amado Hijo, nos prometiste que, cuando dos o tres se congregan en su Nombre, Tú estarás en medio de ellos: Realiza ahora, Señor, nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; y concédenos en este mundo el conocimiento de tu verdad y en el venidero, la vida eterna.

LA CONCLUSIÓN

Oficiante

Bendigamos al Señor.

Pueblo

Gracias a Dios.

Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos ustedes.

2 CORINTIOS 13:14